martes, 1 de octubre de 2013

EL SENTIDO DE LA VIDA

Aunque de manera muy sucinta hemos estado hablando en clase acerca del sentido de la vida.
Hemos visto y espero que aprendido que el hecho de darle un sentido a nuestra vida depende de muchas cosas; pero parece que hay una que es central: el hecho de trazarnos unas metas u objetivos.
También hemos visto que desgraciada o afortunadamente, esas metas no siempre se cumplen. Deseamos ser felices pero no tenemos aquello que pensamos que nos hace felices, deseamos poseer cosas, tener amigos y gozar de su afecto y cariño, dinero, una familia,...; en definitiva una seguridad en algo que afiance nuestros deseos de felicidad.
¿Y qué pasa si no gozamos de esas premisas?¿Qué ocurre si no tenemos seguridad en nuestra familia, o no tenemos dinero, o no poseemos una cierta seguridad económica? Incluso ¿qué pasa si nuestros amigos nos dan la espalda?
En ese momento nuestro mundo se tambalea y puede llegar a caer causándonos un daño irreparable. Es entonces cuando entra en juego nuestra libertad como ser humano que soy de actuar frente a esta situación bien enfrentándola con dignidad o bien dejarlo por imposible.

Acerca de este problema el psiquiatra VIKTOR FRANKL tiene sus propias ideas. Palabras como libertad, dignidad, sentido, son su fundamento.

Veamos la entrevista de nuevo y nos podremos hacer una idea.


También es importante que veáis cómo el ser humano puede enfrentar situaciones personales difíciles.

Os dejo un enlace que cuenta la historia de un pedagogo un poco especial.
http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=30578

Natxo Ruiz.

lunes, 27 de mayo de 2013

En Busca de la Felicidad

A propósito de las bases de la doctrina social de la Iglesia y a propuesta de mis queridísimos alumnos de 1º de Bachillerato hemos estado viendo, siempre que Carlos y Diego nos lo permitían, y con la ayuda inestimable del hacker Joan, la película "En busca de la felicidad".

Esta es una película que no tiene un gran valor artístico desde el punto de vista de la crítica cinematográfica. Sin embargo, sí lo tiene desde otros puntos de vista. La película nos cuenta la historia de Chris Gardner, un ciudadano norteamericano que ha de vencer un montón de dificultades para lograr su sueño: vivir de su trabajo y poder cuidar a su hijo. Como digo la historia no está mal y desde luego es innegable el mérito de Chris para sacar adelante su ilusión.

Es importante que veáis que es posible alcanzar nuestros sueños pero que requieren un esfuerzo. En una de las escenas de la película el director de la empresa, cuando ya ha conseguid el puesto de trabajo, le pregunta a Chris si ha sido tan fácil conseguirlo, a lo que Chris contesta entre lágrimas que no; el jefe no conocía el esfuerzo que Chris y su hijo habían hecho. Vivimos en un mundo cómodo, donde lo que quiero lo tengo que alcanzar YA, donde raramente se valora el esfuerzo. De hecho los profesores mismos sólo valoramos vuestras notas. ¿Habrá algo más injusto? El sistema está montado así y si queréis que cambie debéis empezar por cambiar vosotros mismos. Es una tarea de valientes y sólo uno de muchos lo logra. Igual que Chris Gardener; por eso se ha hecho una película acerca de esa parte de su vida; si todos pudiéramos hacer lo que pasa en la película, ¿qué mérito tendríamos? Pero eso no significa que no intentemos ser especiales y hacer cosas especiales por los demás.

Os dejo con un vídeo de una entrevista con el verdadero Chris Gardner que os servirá para poder entregarme la ficha de la película. Lo siento está en latino.

Se admiten comentarios, opiniones, etc.


PD.: por si os interesa resolver el cubo de Rubick.




viernes, 3 de mayo de 2013

TRISTE ANIVERSARIO DE LA LIBERACIÓN DE MATTHAUSSEN

El próximo domingo día 5 de mayo se cumple un triste aniversario: la liberación del campo de exterminio nazi de MATTHAUSSEN. Digo triste porque de nuevo la tragedia del ser humano asoma de entre las cenizas del recuerdo para hacerse presente en todos aquellos que no queremos olvidar. Creo que todos los deportados que aparecen en el documental han fallecido, ¿quién les recordará? ¿quién recogerá el encargo de no olvidar? Al desaparecer estas personas también los hechos desaparecen de la memoria y van a parar a los libros de historia convirtiéndose en rumores lejanos que apenas percibe nuestro entendimiento; y estos hechos han de seguir vivos en el recuerdo de todos nosotros. En su día me hice una promesa que fue la de seguir recordando esta barbarie humana para que al menos las generaciones que pasen por mis torpes manos de maestro no puedan decir que nadie les hizo ver la maldad que anida en lo profundo del Hombre.

Realmente, los campos eran una maquinaria bien engrasada para asesinar en masa a miles de miles de personas; no sólo hubieron judíos, sino gitanos, homosexuales, comunistas, personas deficientes, ancianos, etc.

Probablemente pocos recuerden ya el caso de los deportados españoles: al acabar la guerra civil española fueron muchos los que tuvieron que huir a Francia huyendo de la dictadura franquista que a buen seguro iniciaría una persecución política contra ellos y sus familias. El problema fue que una vez llegados a Francia se convirtieron en apátridas, es decir, en personas sin patria y por tanto sin que tuvieran la seguridad de un Estado que les protegiera y velara por ellos. Es más, en  el famoso encuentro de Hendaya entre Hitler y Franco que propició el entonces ministro de exteriores, el alcireño Ramón Serrano Suñer, Franco informó al führer de que fuera de las fronteras de España no había ningún español.


Esto provocó que el régimen nazi no tuviera compasión con los spanische rote (los rojos españoles) y así fue cómo tras una visita a Matthaussen del jefe de las SS, Himler, se decidiera acabar con ellos.


El documental que hoy hemos visto en clase, mejor dicho, la parte del documental que hoy hemos visto en clase ha provocado no pocas miradas de tristeza, horror ante la barbarie y yo creo que hasta incredulidad por comprobar qué es capaz de hacer el hombre.

Varios detalles llaman la atención en el reportaje: el primero de ellos es el juego psicológico perfectamente estudiado que perpetraban los nazis. Así por ejemplo, los prisioneros dejaban su nombre escrito en las listas de ingreso al campo y se sustituían por un número; dejaban de ser personas para convertirse en cosas. Ya sabemos lo fácil que es perder una cosa a la que no le damos valor; la podemos perder, romper, forzar e incluso estirar hasta ver dónde se encuentra su punto de máxima resistencia.

Y así a los prisioneros se les estiraba, se les forzaba, se les rompía. Eso sí, mientras "la persona-número-cosa" permaneciera viva, se la explotaba para obtener el máximo beneficio de una cantera inhumana. Viendo los famosos 189 escalones de la cantera yo pensaba que los esclavos egipcios eran afortunados de trabajar para Faraón. Las raciones de comida inmunda, la "enfermería", los "paracaidistas", los perros lobo, los SS, los habitantes del pueblo de Matthaussen que se pasaban el dedo pulgar por el cuello al paso de los nuevos prisioneros, los centenares de personas-número-cosas que se hacían uno con los mocos de los prisioneros y quedaban depositados en sus pulmones una vez salían despedidos por las chimeneas de los hornos crematorios.

Sólo había una posibilidad de salir del infierno: la esperanza de salir. Aquel que se rindiera estaba condenado e inevitablemente moría sin remedio. había que darle un sentido a todo aquel horror y mirar a la muerte cara a cara, sin miedo, pero dándole un sentido al sinsentido, a la ausencia de humanidad.

Os dejo con el documental completo y queda abierto de nuevo el correo para recoger vuestros comentarios.
También os dejo un par de referencias bibliográficas sobre el tema que os puede servir para completar vuestra visión sobre el infierno nazi.


Jorge Semprún: "EL LARGO VIAJE", Tusquets editores.


Steve Sem-Sandberg: "EL IMPERIO DE LAS MENTIRAS", Ed Mondadori.


domingo, 24 de marzo de 2013

Bebo Valdés, uno de los grandes

El viernes me enteré con disgusto de la muerte del gran músico cubano Bebo Valdés.

La mayoría de vosotros, por no decir todos, no sabéis quién fue y eso es una auténtica desgracia. Pero no os preocupéis porque vuestro profesor de reli os va a echar una mano para que remediéis semejante vacío cultural.

Bebo Valdés nació en Cuba hace 94 años y encontró su elemento en el piano. Aprendió a tocar el piano por sí mismo y empezó a tocar con algunos músicos en la Cuba de los años 40 siendo todavía muy joven. Poco a poco llegó a lo más alto y durante mucho tiempo fue, junto con su orquesta, dueño y señor de las noches del Tropicana. En el enlace podéis ver lo que hoy en día es el Club Tropicana; pues bien, no es ni sombra de lo que este club representó en los años 50. Para que os hagáis una idea era un club tan importante que los grandes músicos de la época dorada del jazz norteamericano (Charlie Parker, Ben Webster, Dizzy Gillespie,...) acudían para empaparse y aprender ritmos y sones nuevos de músicos como Bebo o Tito Puente que sonaban allí. Además de ello era una sala de fiestas a la que acudían muchos norteamericanos a divertirse, a jugar, bailar ritmos cubanos, beber, en definitiva a pasarlo bien (tened en cuenta que entonces la ciudad de Las Vegas apenas era un par de casinos en el desierto). Estamos hablando de la época anterior a Fidel Castro, cuando Cuba era un aliado en el Caribe de EE.UU.

Cuando llegó Fidel tras la revolución cubana, Bebo, que nunca había tenido nada que ver con la política abandonó la isla y marchó a Europa. Por aquí estuvo de gira hasta que pasando por Estocolmo, se enamoró y allí se quedó. Su trabajo desde entones y durante casi 40 años fue amenizar con su piano las cenas de los señores que iban a cenar al restaurante del hotel donde él tocaba. Seguramente nadie sabía que ese señor negro, alto y grande, callado y con unas manos primorosas era uno de los más grandes, sino el que más, pianistas de jazz cubanos de todos los tiempos. Todo ese tiempo estuvo separado de su madre y de su hijo (Chucho Valdés, también músico y pianista como él) porque las autoridades cubanas ya no le dejaron volver a entrar en el país. ¿Os imagináis renunciar a una carrera de músico profesional con la que podiáis haber ganado mucho dinero simplemente por amor? Para poneros un ejemplo: ¿os imagináis que Messi o Ronaldo dejan el Barça o el Madrid y se vienen a jugar al Sueca porque se han enamorado de una chica de aquí? Pues algo parecido hizo Bebo. ¡Un cubano en Estocolmo durante 40 años! 

Pero al final la vida pone a cada uno en su lugar. En el año 1994 otro gran músico cubano de jazz, Paquito D'Rivera, se acuerda de Bebo y le propone grabar un disco, "Bebo Rides Again" (Bebo cabalga de nuevo). A partir de ahí vuelve a ser mundialmente reconocido porque Fernando Trueba (preguntar a vuestro compañero Joan Mital quién es) se encarga de darle protagonismo en alguna película y de producir algún disco de él; fruto de esa colaboración fue su aparición en la película Calle 54 (con su hijo Chucho) y la magnífica película de animación Chico y Rita en la que otra vez humildemente la música de Bebo nos ayuda a degustar siquiera un poco del el ambiente de una ciudad, La Habana, que él conoció tan bien y que a pesar de su enfermedad todavía recordaba.

A principios de este siglo grabó un disco con un cantaor de flamenco, Diego El Cigala. Teníais que haberlos visto en el escenario: Bebo estaba más pendiente de que El Cigala se luciera que de él mismo: la humildad, otra vez. Yo tuve la suerte de verlos y os aseguro que durante 1 hora y media su música me inundaba el corazón de sus sones cubanos, su música me transportaba a lugares de mi corazón que pensaba olvidados, su música transmitía una ternura y un ritmo que provocaba que todos aquellos que salíamos de la sala no lo hiciéramos igual que como habíamos entrado. Los últimos años de su vida los pasó en España, creo que en Benalmádena, Málaga. Siempre hay tiempo de acercarse a un tipo de música muy diferente de la que normalmente oís y ésta que os ofrezco puede resultar interesante. Disfrutad del gran Bebo Valdés y de Diego El Cigala y si después de escucharles no sentís algo diferente en vuestro corazón, hacéroslo ver, queridos.

Un beso.



miércoles, 13 de marzo de 2013

ANNUNTIO VOBIS GAUDIUM MAGNUM, ¡HABEMUS PAPAM!


Jorge Mario Bergoglio es el nuevo sucesor de Pedro y gobernará la Iglesia con el nombre de FRANCISCO I. Es argentino y jesuita, y sus primeras palabras han sido para que rezáramos por el papa emérito Benedicto XVI; de hecho si os fijáis en el vídeo ha puesto a rezar un Padrenuestro y un Avemaría a toda la Plaza del Vaticano.

No me resisto a daros mi primera impresión: aparentemente parece una persona tranquila y por lo que he podido oír en diferentes medios de comunicación fue maestro y es un gran teólogo. Me encanta eso de que haya sido maestro, lo que supongo que se notará a la hora de evangelizar.

Por si fuera poco, es jesuita y además ha decidido llevar el nombre del santo de los pobres (con permiso de San Vicente de Paúl y Santa Teresa de Calcuta), por lo que espero de él muchos gestos hacia los pobres; de hecho debéis saber que entre sus paisanos los argentinos, tiene fama de ser una persona sencilla porque no tiene coche propio y suele moverse en metro o a pie.

Por cierto, os adelanto una cosa: ¿sabéis que van a empezar a decir de este Papa a partir de mañana? Que en el cónclave anterior en el que fue elegido Benedicto XVI, Jorge Mario Bergoglio fue su rival y que por lo tanto no se llevará muy bien con él. Al tiempo.

Os dejo con el vídeo de su presentación al mundo.


lunes, 25 de febrero de 2013

Stephanne Grappelli

De vez en cuando está bien trabajar con la música adecuada. Esta mañana lo hemos intentado aunque no todos parece que apreciáis una buena música. Entiendo que vuestros gustos en general no van por músicas tan alejadas de vosotros como el jazz y mucho menos tocada con instrumentos como el violín o el contrabajo.

Grappelli fue uno de los grandes, de los más grandes diría yo; y no sólo por su manera de tocar el violín. Él era capaz de, a través de su música, que los sentimientos penetraran en lo profundo del ser. 

Pero además fue una gran persona, paciente con su compañero Django, humilde para "perder" su tiempo enseñando a los que empezaban y lo suficientemente grande como para hacerse pequeño en un concierto para que brillaran sus compañeros. 


En fin, un enorme músico. Os dejo con un vídeo de él interpretando dos clásicos del jazz: "Someone who watch over me" y "I got rhythm". 


Si os parece bien, puedo seguir enseñándoos más música de jazz y hacer una pequeña semblanza de los intérpretes. La próxima entrada podía estar dedicada aun músico muy especial con el que tocó Grappelli durante los años 30 y 40 del siglo pasado: Django Reinhart.