Este es un blog con el que pretendo lograr la participación de los alumnos a través de los contenidos que en él aparecen. El único gran objetivo de la asignatura es hacerlos reflexionar de una manera madura sobre aquellas cuestiones transcendentes para todo ser humano, el seguimiento de los valores evangélicos en nuestra sociedad, sobre el papel de la Iglesia. Quiero aprovechar el blog para, de vez en cuando, introducir pequeñas reseñas culturales, que son totalmente subjetivas.
A propósito de las bases de la doctrina social de la Iglesia y a propuesta de mis queridísimos alumnos de 1º de Bachillerato hemos estado viendo, siempre que Carlos y Diego nos lo permitían, y con la ayuda inestimable del hacker Joan, la película "En busca de la felicidad".
Esta es una película que no tiene un gran valor artístico desde el punto de vista de la crítica cinematográfica. Sin embargo, sí lo tiene desde otros puntos de vista. La película nos cuenta la historia de Chris Gardner, un ciudadano norteamericano que ha de vencer un montón de dificultades para lograr su sueño: vivir de su trabajo y poder cuidar a su hijo. Como digo la historia no está mal y desde luego es innegable el mérito de Chris para sacar adelante su ilusión.
Es importante que veáis que es posible alcanzar nuestros sueños pero que requieren un esfuerzo. En una de las escenas de la película el director de la empresa, cuando ya ha conseguid el puesto de trabajo, le pregunta a Chris si ha sido tan fácil conseguirlo, a lo que Chris contesta entre lágrimas que no; el jefe no conocía el esfuerzo que Chris y su hijo habían hecho. Vivimos en un mundo cómodo, donde lo que quiero lo tengo que alcanzar YA, donde raramente se valora el esfuerzo. De hecho los profesores mismos sólo valoramos vuestras notas. ¿Habrá algo más injusto? El sistema está montado así y si queréis que cambie debéis empezar por cambiar vosotros mismos. Es una tarea de valientes y sólo uno de muchos lo logra. Igual que Chris Gardener; por eso se ha hecho una película acerca de esa parte de su vida; si todos pudiéramos hacer lo que pasa en la película, ¿qué mérito tendríamos? Pero eso no significa que no intentemos ser especiales y hacer cosas especiales por los demás.
Os dejo con un vídeo de una entrevista con el verdadero Chris Gardner que os servirá para poder entregarme la ficha de la película. Lo siento está en latino.
Se admiten comentarios, opiniones, etc.
PD.: por si os interesa resolver el cubo de Rubick.
El próximo domingo día 5 de mayo se cumple un triste aniversario: la liberación del campo de exterminio nazi de MATTHAUSSEN. Digo triste porque de nuevo la tragedia del ser humano asoma de entre las cenizas del recuerdo para hacerse presente en todos aquellos que no queremos olvidar. Creo que todos los deportados que aparecen en el documental han fallecido, ¿quién les recordará? ¿quién recogerá el encargo de no olvidar? Al desaparecer estas personas también los hechos desaparecen de la memoria y van a parar a los libros de historia convirtiéndose en rumores lejanos que apenas percibe nuestro entendimiento; y estos hechos han de seguir vivos en el recuerdo de todos nosotros. En su día me hice una promesa que fue la de seguir recordando esta barbarie humana para que al menos las generaciones que pasen por mis torpes manos de maestro no puedan decir que nadie les hizo ver la maldad que anida en lo profundo del Hombre.
Realmente, los campos eran una maquinaria bien engrasada para asesinar en masa a miles de miles de personas; no sólo hubieron judíos, sino gitanos, homosexuales, comunistas, personas deficientes, ancianos, etc.
Probablemente pocos recuerden ya el caso de los deportados españoles: al acabar la guerra civil española fueron muchos los que tuvieron que huir a Francia huyendo de la dictadura franquista que a buen seguro iniciaría una persecución política contra ellos y sus familias. El problema fue que una vez llegados a Francia se convirtieron en apátridas, es decir, en personas sin patria y por tanto sin que tuvieran la seguridad de un Estado que les protegiera y velara por ellos. Es más, en el famoso encuentro de Hendaya entre Hitler y Franco que propició el entonces ministro de exteriores, el alcireño Ramón Serrano Suñer, Franco informó al führer de que fuera de las fronteras de España no había ningún español.
Esto provocó que el régimen nazi no tuviera compasión con los spanische rote (los rojos españoles) y así fue cómo tras una visita a Matthaussen del jefe de las SS, Himler, se decidiera acabar con ellos.
El documental que hoy hemos visto en clase, mejor dicho, la parte del documental que hoy hemos visto en clase ha provocado no pocas miradas de tristeza, horror ante la barbarie y yo creo que hasta incredulidad por comprobar qué es capaz de hacer el hombre.
Varios detalles llaman la atención en el reportaje: el primero de ellos es el juego psicológico perfectamente estudiado que perpetraban los nazis. Así por ejemplo, los prisioneros dejaban su nombre escrito en las listas de ingreso al campo y se sustituían por un número; dejaban de ser personas para convertirse en cosas. Ya sabemos lo fácil que es perder una cosa a la que no le damos valor; la podemos perder, romper, forzar e incluso estirar hasta ver dónde se encuentra su punto de máxima resistencia.
Y así a los prisioneros se les estiraba, se les forzaba, se les rompía. Eso sí, mientras "la persona-número-cosa" permaneciera viva, se la explotaba para obtener el máximo beneficio de una cantera inhumana. Viendo los famosos 189 escalones de la cantera yo pensaba que los esclavos egipcios eran afortunados de trabajar para Faraón. Las raciones de comida inmunda, la "enfermería", los "paracaidistas", los perros lobo, los SS, los habitantes del pueblo de Matthaussen que se pasaban el dedo pulgar por el cuello al paso de los nuevos prisioneros, los centenares de personas-número-cosas que se hacían uno con los mocos de los prisioneros y quedaban depositados en sus pulmones una vez salían despedidos por las chimeneas de los hornos crematorios.
Sólo había una posibilidad de salir del infierno: la esperanza de salir. Aquel que se rindiera estaba condenado e inevitablemente moría sin remedio. había que darle un sentido a todo aquel horror y mirar a la muerte cara a cara, sin miedo, pero dándole un sentido al sinsentido, a la ausencia de humanidad.
Os dejo con el documental completo y queda abierto de nuevo el correo para recoger vuestros comentarios.
También os dejo un par de referencias bibliográficas sobre el tema que os puede servir para completar vuestra visión sobre el infierno nazi.
Jorge Semprún: "EL LARGO VIAJE", Tusquets editores.
Steve Sem-Sandberg: "EL IMPERIO DE LAS MENTIRAS", Ed Mondadori.